
¡ENCUENTRA LAS 10 PALABRAS Y ESCRÍBELAS EN TU CUADERNO!

¡UN CUENTO PARA TÍ!
Un día Pepe salió de paseo con sus padres, cerca del camino observó que estaban quemando una maleza. Le preguntó a su papá:
-¿Por qué hay gente sin conciencia que daña el ambiente?
-Su padre le contestó;
- Porque no saben el daño que le están ocasionando al ambiente.
-Pepe respondió a sus padres:
-¿Por qué no les explicamos que debemos cuidar el medio ambiente como si fuera nuestra propia vida...?
-Ellos le dijeron:
-Sí hijo, trataremos de hablar con esas personas.
El incendio quemaba árboles como el sauce, roble, pinos y muchas plantas que se caían poco a poco, por la mano perjudicial del hombre.
Pepe observó desde la orilla del camino, cómo algunos animalitos huían del calor. Pájaros, conejitos, ardillas, morrocoyes, chigüires, mariposas, todos buscaban refugio, y hasta una culebra se arrastraba hacia la carretera para salvar su vida.
El bosque herido por el fuego se veía muy triste y solo. A pesar de que llamaron a los bomberos forestales, se quemó una gran parte de él.
Fue destruido por el hombre, en vez de cuidarlo, para que los árboles protejan el ambiente y sirvan de nido a las aves y animalitos del bosque.
No había quedado nada en pie, sólo uno que otro ratón y unas cucarachitas que aguantaban el fuego escondidos en los peñascos.
Ya no habrían más nidos para los pájaros, follaje para los animales que buscaban en sus raíces huir de los rayos del sol. Sus ramas verdes y brillantes ya no se extenderían en el abanico verde y colorido del bosque.
Sólo debajo de una piedrecita, Pepe observó en un rincón del fallecido bosque, cómo se asomó tímidamente una pequeña hojita verde, componente de una plantita que acababa de nacer: era un semilla de arbolito, que había quedado latente bajo las piedras, quienes la cuidaron, cobijándole del fuego, se había alimentado de las aguas subterráneas de la madre tierra, a su lado otras semillitas aún dormían plácidas, pero muy pronto despertarían.
No todo se había perdido: la naturaleza empezaba de nuevo su ciclo vital. Los arbolitos irían despertando poco a poco y se irían creciendo empezando el ciclo de la vida. Lo demás lo haría el sol, el agua. Crecerían hasta llegar a ser tan altos como los que habían sido quemados. Una esperanza nacía: el bosque volvería a ser lo que antes era: un remanso de paz y naturaleza para los animales silvestres. Un ratoncito asomó su trompa desde una caverna.
Las pequeñas hojitas verdes se alimentarían del sol, del agua, y todo volvería a ser como antes.... El bosque ya no estaba herido... Renacía feliz...
FIN
Autor: Mercedes Perez
¡TEN TU PROPIA PLANTA EN CASA!
¿Quieres tener tu propia planta?, ¡Aquí te enseñamos qué debes hacer!
MATERIALES:
1: Debes tener un fríjol, una lenteja, un garbanzo o una arveja. (Legumbres)

2: consigue un vaso de plástico o un recipiente que no uses en tu casa.

3: Ahora debes conseguir un poco de algodón (El suficiente como para cubrir el inicio del vaso como lo ves en la imágen)
Procedimiento:
1: Llena tu vaso con agua dos centímetros antes de finalizar el vaso.
2: Ahora tapa tu vaso con el algodón que conseguiste anteriormente
3: Pon tu semilla (Fríjol, arveja, garbanzo etc...)
4: Ubica tu recipiente en un lugar donde no haya mucho movimiento y que entre la luz del sol. Recuerda cambiar el agua del recipiente para que no coja mal olor.
5: ¡Disfruta de tu nueva amiga!, recuerda que plantando árboles ayudas de una forma GRANDÍSIMA al medio ambiente.

